Historia de un dolor de tripas
Cuando miro esta ilustración me dan retortijones en el estómago, se me quita el hambre. Así que la aprovecharé para hacer dieta, poner un post como quien no quiere la cosa y también, cómo no, para ir rellenando la galería –que va camino de convertirse en un cajón desastre-, ya que no está uno para ir despreciando. Qué dolor de tripas más oportuno, oye.
Ese trío alado no puede ser más desangelado, son más inexpresivas que Van Damme en una película romántica. La composición falla, es plana, demasiado formal y pese a todo, sin equilibrio. El acabado –no yo, sino el del dibujo-, si bien correcto, está falto de fuerza. Y por último, lo peor, en mi opinión, el estilo, que es feo cosa mala -¡esos jetos!-. En definitiva no es, ni de lejos, mi mejor dibujo. Lo único bueno… ¿el color?
El hecho es que ésta era mi propuesta para el concurso del cartel del Salón del Manga, que como bien esperaba no ha ganado. Quien sí lo ha hecho es Eva Lara Ruíz, más conocida como Hiya, a quién desde aquí felicito. La ilustración ganadora la podéis ver en su devianart o en la página de Ficomic. No está nada mal, no es la repanocha en verso, pero en comparación con carteles de otros años está muy bien. Desde luego, mucho mejor que mi bazofia verde –sí eso de ahí arriba-.
En fin, lo que no mata engorda ¿o acaso alguien sabe de un helado asesino o de tartas homicidas? Otro cantar son los tomates, tan sanos como asesinos, pero ésa es otra historia…

